Mieles tradicionales

Nuestra apicultura es diferente

La vida de las abejas, tal y como lo entendemos en Mieles Xacobea pasa por una gestión sostenible de los apiarios, situando los colmenares en zonas silvestres lejos de cualquier fuente de contaminación, respetando el ritmo de cada enjambre e interviniendo solamente en caso de última necesidad.

Nuestros colmenares

Se sitúan en las montañas de Galicia, exactamente en la » Serra da Groba» que es un sistema montañoso que atraviesa los ayuntamientos de Baiona, Oia y el Rosal, también, acoge la más importante concentración de caballos salvajes de raza gallega en libertad.

La masa arbórea autóctona de la sierra está compuesta por robles (carballos), castaños, sauces, laureles, acebos, alcornoques (sobreiras), pinares y eucaliptos mayoritariamente.

En cuanto a su flora, la Groba tiene grandes extensiones de zonas de pasto, donde predominan los brezos (carrasco), tojos, zarza (silva) bara de san josé (brotia) y las retamas (xestas), lo que hace de Mieles Xacobea una miel oscura con un sabor y aroma diferentes.

La miel

La miel que cosechamos es siempre cruda, de Montaña y sin filtrar, extraída en frío con el fin de conservar todas las propiedades de las floraciones naturales que pecorean las abejas.

Es posiblemente el primer alimento natural de origen animal que el ser humano ha recolectado y consumido desde el origen de los tiempos, independiente de sus cualidades nutritivas, la miel tiene un sinfín de propiedades terapéuticas que la convierten en un remedio natural muy eficaz frente a diversas afecciones.

Tipos de mieles

Multiflorales: o miel mil flores, es aquella cuyo polen es de una gran variedad de flores.

Monoflorales: cuando en ella predomina un único tipo de flor. Para saber con certeza si una miel procede principalmente del néctar de una flor se realiza un análisis de polen.

Mieladas

Mielada de origen vegetal: Los mielatos de origen vegetal son consecuencia de una gran cantidad de humedad en el terreno y de altas temperaturas. Los árboles como el roble, la encina, el alcornoque o el pino, generan tanta savia que rezuma por diferentes partes, especialmente por los peciolos.

Mielada de origen animal: Estos mielatos son producidos por pequeños insectos, como pulgones, que se alimentan de la savia de árboles y plantas. Consumen grandes cantidades de savia para aprovechar su contenido en proteínas y azúcares, y después, excretan una parte que se acumula sobre hojas y ramas. Esas excreciones, líquidas o espesas, contienen una buena parte de los carbohidratos de la savia con lo que resultan muy atractivas para las abejas que las recogen y transforman en miel.